Lucía Mendoza
Ex-directora creativa en una agencia de lujo. Entendió que el sector pet necesitaba otra mirada.
DOGUE nació de una convicción simple: que la relación entre una persona y su perro merece ser celebrada con la misma elegancia que dedicamos al resto de nuestra vida. No somos una marca. Somos una comunidad de equipos que comparten un estándar de vida.
Creemos que un perro no es un accesorio, sino un compañero de vida. Que el tiempo que pasamos a su lado moldea quiénes somos. Y que merece productos, espacios y momentos a la altura de ese vínculo.
Tres momentos que dieron forma a lo que hoy es la primera comunidad premium de equipos en habla hispana.
Lucía organiza un desayuno informal para 8 amigas y sus perros en su azotea de Malasaña. La conversación: "¿Por qué no existe un sitio que celebre esto?". La servilleta donde apuntó la idea aún cuelga en la oficina.
Abrimos puertas con 120 equipos fundadores, 6 eventos al trimestre y una primera colección cápsula con artesanos españoles. El waitlist supera los 2.000 nombres en 90 días.
Más de 1.200 equipos activos en 12 ciudades, 42 eventos anuales y partnerships con hoteles, bodegas y espacios singulares. Empezamos a expandirnos a Lisboa, México DF y Buenos Aires.
Cada decisión —desde el papel de nuestras invitaciones hasta la elección de un proveedor— pasa por estos cuatro filtros.
En un mundo que grita, cultivamos el lujo del silencio. Espacios curados, listas pequeñas, conversaciones largas. Calidad sobre cantidad, siempre.
Nada de followers, nada de likes. Aquí construimos amistades de carne y hueso, paseos compartidos y mesas que se repiten cada mes.
Trabajamos con talleres pequeños, materiales nobles y procesos sostenibles. Cada pieza DOGUE tiene nombre, origen y una historia detrás.
Antes que estética, antes que marketing: el bienestar animal es la línea que nunca se cruza. Asesorados por etólogos en cada decisión clave.
Un equipo pequeño, obsesionado con hacer bien las cosas. Y sí, todos venimos a la oficina con nuestros perros.
Ex-directora creativa en una agencia de lujo. Entendió que el sector pet necesitaba otra mirada.
Fundador de tres comunidades antes de DOGUE. Hace que cada miembro se sienta visto.
Diez años produciendo eventos para Vogue. Cada brunch es coreografía pura.
Doctorado en comportamiento animal. Garantiza que cada experiencia respete al perro.
No hace falta que te convenzamos. Solo te invitamos a venir a tu primer brunch sin compromiso. Tú y tu equipo. El resto lo decides después.